martes, 15 de febrero de 2011

WikiLeaks.


WikiLeaks se ha convertido en una revolución de la información apoyada desde múltiples frentes. El portal que publica documentos, archivos y comunicaciones filtradas de diversos entes gubernamentales y personas particulares, ha alcanzado un punto en donde podría ser considerado como una verdadera amenaza –sobre todo para aquellos que tienen mucho que esconder–, pero con un lado muy positivo.

La labor que realiza la organización constituye, indiscutiblemente, una forma de desenmascarar a aquellos que utilizan canales oficiales y no oficiales para encubrir acontecimientos y comportamientos que serían inaceptables a la luz pública. Si bien es cierto que todos tenemos derecho a una vida privada, las redes de “cables” reveladas por WikiLeaks, proporcionan una forma de conocer lo que se teje detrás de las caras amables de los diplomáticos que vemos a diario en los medios de comunicación.

A pesar de la posible intromisión que pudiese existir por parte del portal en las conversaciones, mensajes y comunicaciones, el conocimiento de actividades irregulares en los gobiernos se convierte una herramienta para quitar el velo de la investidura política de aquellos que se muestran como personalidades ejemplares.

Tomando como ejemplo los diarios de guerra en Irak, podríamos asegurar que de no haber sido por la filtración de los datos y la publicación de estos en el website, todas aquellas bajas hechas por los militares en este territorio no hubiesen sido conocidas por la comunidad mundial, manteniéndose en secreto utilizando las formas oficiales de comunicación de las personas a cargo de las operaciones en dicho país.

Vemos entonces en WikiLeaks una organización que, como pilar fundamental de su funcionamiento, tiene el apoyo de la gente que le interesa conocer lo que se hace a espaldas de los pueblos. Muchas entidades bancarias y gubernamentales han intentado bloquear las cuentas y las formas de donación hacia el portal, pero sólo han logrado que se tomen represalias, ya que se considera al sitio web como un modo de abrirle las puertas al mundo para conocer y discutir las decisiones que se toman al interior de las oficinas de nuestros gobernantes.

martes, 1 de febrero de 2011

Synecdoche (2008)


La película escrita y dirigida por Charlie Kaufman es un retrato de las entrañas del ser humano. La vida del director de teatro personificado por Philip Hoffman, es una maraña de dificultades que se entrelazan para crear un universo paralelo al de su vida real en la película. Con gran habilidad, el escritor y director estadounidense logra plasmar en la pantalla una historia que toca profundamente al espectador.

Los actores principales hacen un trabajo magistral a la hora de interpretar sus personajes, que a su vez se encuentran representados dentro de la película por otros actores en la gran obra de Philip. Esta puesta en escena, muy acertada para la construcción del relato audiovisual, permite que el espectador se involucre con la historia, se ría con el personaje, se entristezca con él y caiga en un abismo para luego renacer en medio del público que aplaude sus obras teatrales.

Es un filme que se disfruta de principio a fin. Una narración envolvente que logra captar la atención y focalizarla en las vivencias del personaje. Sin duda alguna, es una creación artística que da un aire nuevo a la imagen en movimiento, haciendo uso de herramientas visuales que demandan una interacción entre el público y el relato que se presenta ante sus ojos para ir llevando el hilo de los acontecimientos.

Con una ambientación muy bien lograda, el cineasta nos transporta a su visión del mundo, una realidad gris que cautiva por lo incesante de sus aflicciones. La vida del personaje principal, rodeado por gente que lo aprecia o lo abandona, se convierte entonces en un pretexto para contar ese lado oscuro del ser humano, llevado a un universo poético que amerita ser conocido.